Lo importante es el movimiento
Han Shuli 韩书力
martes, 10 de febrero de 2015
martes, 30 de diciembre de 2014
viernes, 26 de diciembre de 2014
lunes, 8 de diciembre de 2014
miércoles, 3 de diciembre de 2014
domingo, 30 de noviembre de 2014
Sobre lo trascendente
El Ajedrez, disciplina polivalente y resistente a definiciones simples, exhibe también una naturaleza artística. Hablar de arte es hablar de “creación” y compartimos el pensamiento de que “De todos los misterios del universo, ninguno más profundo que el de la creación. Nuestro espíritu humano es capaz de comprender cualquier desarrollo o transformación de la materia, pero cada vez que surge algo que antes no había existido – cuando nace un niño o, de la noche a la mañana, germina una plantita entre grumos de tierra – nos vence la sensación de que ha acontecido algo sobrenatural, de que ha estado obrando una fuerza sobrehumana, divina. A veces nos es dado asistir a ese milagro, y nos es dado en una esfera sola: en la del arte.” STEFAN ZWEIG (Viena, 1881 – Petrópolis 1942).
Por ello, la composición ajedrecística sólo cobra sentido cuando se ponen en juego todas las fuerzas que la mente humana invierte en el proceso creativo: asombro, ruptura de lo paradigmático, apertura hacia lo impensable, hacia lo enigmático y un extraño interjuego entre lo racional y lo mágico.
Pero el arte es, asimismo, un acto de comunicación: hay un receptor de la obra que la acepta y que asume la propuesta de involucrarse en su influjo, en su mensaje. Y allí es cuando aparece el “solucionista”, destinatario de esa alquimia y descifrador de ese chispazo de belleza, que siempre es un mensaje, un hecho compartido.
Nuestro sitio es un espacio que pretende exponer y homenajear a la obra ya creada, para disfrute de todos, y colaborar en el estímulo hacia quienes han avizorado en esta especialidad una manera de compartir lo asombroso.
jueves, 27 de noviembre de 2014
Entre un mate y una sonrisa
En el estado de inocencia hay paz y reposo, pero hay,
al mismo tiempo, otra cosa, que sin embargo no es
guerra ni agitación, pues no hay nada con que guerrear.
¿Qué es ello? Nada. Pero ¿qué efecto ejerce?
Nada. Engendra angustia. Éste es el profundo misterio
de la inocencia: que es al mismo tiempo angustia.
Soñando proyecta el espíritu de antemano.
El paso del tiempo.
Esa búsqueda de sentidos, el ¿por qué?
y
y la filosofía.
Por eso, estamos vivos
La angustia es ontológica. Es parte.
y está bien.
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