Lo importante es el movimiento

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Han Shuli 韩书力

domingo, 11 de abril de 2010

Apuntes arbitrarios sobre Humano Demasiado Humano de Nietzsche

379. De la propia madre.– Cada uno lleva en sí una imagen de la mujer, sacada de la
propia madre; por esto se halla determinado a respetar a las mujeres en general, o a
despreciarlas o a ser totalmente indiferente respecto de ellas.


380. Corregir la naturaleza.– Si no se tiene un buen padre, debe hacérselo uno mismo.


389. Amistad de las mujeres.– Las mujeres pueden muy bien trabar amistad con un
hombre, pero para mantenerla es necesario que concurra una pequeña antipatía física.


391. Un elemento de amor.– En toda especie de amor femenino se transparenta también
algo del amor maternal


397. Pudor.– Con la belleza de las mujeres aumenta por lo general su pudor.


404. Máscaras.– Hay mujeres en las que, por más que se busque y se analice, no se
encuentra nada interior; son simplemente máscaras. Es de lamentar que se abandone el
hombre a estos seres casi fantasmagóricos, incapaces necesariamente de satisfacer; pero son
ellas justamente las capaces de despertar con más intensidad el deseo del hombre; éste busca
en ellas un alma, y continúa buscándola siempre.


405. El matrimonio considerado como una larga conversación.– Se debe, en el
momento de formar una familia, proponerse a sí mismo esta cuestión: ¿Crees que podrás
entretenerte hasta la vejez con esta mujer? Todo lo demás del matrimonio es transitorio,
pues la mayor parte de la vida común está dedicada a la conversación.


410. La inteligencia femenina.– La inteligencia de las mujeres se presenta como dominio
perfecto, presencia de espíritu, utilización de todas las ventajas. La transmiten como
herencia a los hijos, y el padre añade a ella el fondo obscuro de la voluntad. Su influencia
determina, por decirlo así, el ritmo y la armonía conforme a los cuales la vida nueva debe
ejecutarse; pero la melodía proviene de la mujer. Lo decimos a las personas capaces de
comprendernos; las mujeres tienen el entendimiento, los hombres la sensibilidad y la pasión.
Y no puede contradecirse esta afirmación porque los hombres lleven su entendimiento
mucho más lejos; tienen móviles más profundos, más poderosos, y son estos móviles los que
llevan más lejos su entendimiento, que en sí tiene algo de pasivo. Las mujeres, por lo
común, se admiran interiormente del gran respeto que los hombres imponen a su
sensibilidad. Si en la elección del conjunto los hombres buscan, en primer término, un ser
profundo, lleno de sensibilidad, las mujeres, por el contrario, un ser hábil, listo, brillante; se
ve con claridad que el hombre busca al hombre ideal, la mujer, la mujer ideal, y que, por lo
tanto, no buscan complemento, sino el perfeccionamiento de sus propias ventajas.



Rousseau te extraño ya.

domingo, 7 de marzo de 2010

Apaisados


Una palabra,
dame una palabra...una palabra,
solo una palabra...
dame suave brisa,
brisa de la playa...
dame una palabra

200 años,
¿de qué sirvió,
haber cruzado a nado la mar...?

Una palabra,
solo una palabra...
dame la brisa,
dame toda brisa...
suave junco,
junco de la orilla...
dame una palabra...

200 años,
¿de qué sirvió,
haber cruzado a nado la mar...?

viernes, 26 de febrero de 2010

Aprender no es sino recordar.


En estos claros sin penitencia tu imagen estalló. Sus lunas indicaron la sed en la idea, mientras apariencias giraban en torno al permanente ánimo lúdico.
Con la melodía de tu cuerpo se recrean los astros, envidia. Yo me detengo. ¿Las ideas son inaccesibles o mi alma reanuda su sabiduría?
irrumpe el mar, inmenso, es demasiado fuerte, creo poder soportarlo, pues no busco que mis pies vuelvan a perder el rumbo, es el silbido del viento que me hala hacia el bien, ética de mi principio, es que ni la metafísica asciende a ella.
Los sentidos explotan señores, no es un elixir no es sensacionalismo solo nos estamos reinventando. ¿Será que la canción llegó hasta el sol?
Me abrazo al infinito, no teman suelo ser impreciso, es que su incandescente mirada deslumbra a la razón.
El eco se anuncia eternamente último pero en esta oportunidad es él, el que enlaza el inicio de la episteme.

Ella en mi cabeza


Esta Madonna puede ser apreciada también como la toma cenital de una mujer envuelta en aguas oceánicas que, quizás, terminarán haciéndola encallar en una playa de implacable soledad.

miércoles, 17 de febrero de 2010


Genia musical.

martes, 9 de febrero de 2010


Sócr. En la guerra, un hombre resiste con firmeza y está dispuesto a combatir, por un cálculo inteligente, sabiendo que otros vendrán en su ayuda, que el adversario es menos numeroso y más débil que su propio bando, y que tiene además la ventaja de una mejor posición. Este hombre, cuya persistencia se apoya en tanta prudencia y preparativos, ¿te parece más valiente que quien, en las filas opuestas, sostiene enérgicamente su ataque y persiste en él?
Laq. Es este otro el que me parece más valiente, Sócrates.
Sócr. Pero la persistencia o firmeza [de este último] es menos sensata que la del primero.
Laq. Es verdad.27
Laq. Por Zeus, Sócrates, ciertamente que no.
Sócr. ¿No habíamos dicho que la audacia y la persistencia insensatas eran innobles y perjudiciales?
Laq. Cierto.
Sócr. Y habíamos convenido en que la valentía era algo hermoso.
Laq. Efectivamente.
Sócr. Pues bien, ahora resulta que, por el contrario, llamamos valentía a algo feo: a la persistencia insensata.
Laq. Es verdad.
Sócr. ¿Te parece, pues, que hemos dicho bien?
Laq. Por Zeus, Sócrates, ciertamente que no

jueves, 7 de enero de 2010

Allegro molto - Presto - Andante.




PENNY: ¿Diga?
DESMOND: ¿Penny?
PENNY: ¿Desmond?
DESMOND: Penny… Has contestado. Has contestado, Penny.
PENNY: Des, ¿dónde estás?
DESMOND: Estoy… estoy… estoy a bordo de un barco. Estaba… estaba en una isla y… Dios mío, Penny… ¿De verdad eres tú?
PENNY: ¡Sí! ¡Sí, soy yo!
DESMOND: Me creíste. Todavía te importo.
PENNY: Des, llevo buscándote desde hace tres años. Ya sé lo de la isla. He estado investigando, y cuando hablé con tu amigo Charlie… Por fin supe que estabas vivo, y comprendí que no estaba loca… Des, ¿sigues ahí?
DESMOND: ¡Sí, sí, estoy aquí! ¡Sigo aquí! ¿Me escuchas?
PENNY: Sí, ahora mejor.
DESMOND: Te amo, Penny. Siempre te he amado. Lo siento mucho. Te amo.
PENNY: Yo también te amo.
DESMOND: No sé dónde estoy, pero…
PENNY: … Te encontraré, Des.
DESMOND: Te lo prometo.
PENNY: Pase lo que pase…
DESMOND: … Volveré contigo.
PENNY: No me rendiré.
DESMOND: Te lo prometo.
PENNY: Te lo prometo.
DESMOND: Te amo.
PENNY: Te amo.

Circularidad Hermenéutica

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